¿Qué está pasando entre Argentina y Chile?

Por Florencia Grillo

El saliente presidente de Chile, Sebastián Piñera, anunció la intención de su país de apropiarse de un sector de la plataforma continental Argentina, reviviendo las tensiones entre los países que habían sido selladas con el acuerdo de paz de 1984.

 

Piñera, que termina su mandato en marzo próximo, pretende reclamar ante la ONU una supuesta soberanía chilena sobre un territorio de 5.000 kilómetros cuadrados, la llamada medialuna, que Argentina incluye en su plataforma y de un sector del espacio marítimo que forma parte del Patrimonio Común de la Humanidad de conformidad con la Convención de las Naciones Unidas sobre el Derecho del Mar.

 

Luego de que el Gobierno de Sebastián Piñera emitiera una orden sanitaria restrictiva, la fragata Libertad suspendió las actividades que tenía previstas para esta semana en la ciudad chilena de Valparaíso, a ese nivel han llegado las tensiones.

 

¿Por qué ahora? Elecciones. Esa es la respuesta, pero hay algo que es importante destacar. Piñera se está retirando luego de haber sido el claro derrotado en el proceso constituyente y tras las últimas elecciones que decidían quiénes serían los candidatos principales de cara a las generales, se puede vislumbrar como el sentimiento nacionalista chileno está floreciendo más que nunca con la llegada de personajes de derecha que reivindican un cierto pasado de engrandecimiento de la patria andina, como es el caso de Sebastián Katz, gran defensor de las políticas llevadas adelante bajo el gobierno de Pinochet.

 

Para adentrarnos en este conflicto, hay que resaltar que históricamente, Argentina propuso que debajo de las islas que quedan al sur del canal Beagle se trace una línea recta hacia el sur. Así, las aguas del océano Atlántico quedan bajo soberanía Argentina, mientras que las del Pacífico bajo soberanía chilena, todo ello bajo los principios bi-oceánicos de diferentes tratados internacionales.

 

De hecho, esta región en disputa fue incluida en la plataforma continental Argentina que votó por unanimidad el Congreso nacional y que luego fue ratificada por las Naciones Unidas sin la objeción de Chile en 2009.

 

Cabe recordar cuando este conflicto casi termina en un conflicto armado entre los países hermanos y tuvo que firmarse el Tratado de Paz y Amistad de 1984, bajo la mediación del Vaticano y el papa Juan Pablo II, -que terminó fijando los límites entre Chile y Argentina desde el canal Beagle hasta el pasaje de Drake- ambos países se encontraban bajo severas condiciones políticas donde la dictadura estaba perdiendo peso y podía verse un camino hacia la senda democrática, algo que a los nacionalistas no los dejó satisfechos.

 

Hoy ambos países vuelven a estar bajo ese mismo panorama. Los nacionalismos y la reivindicación de ciertos sectores de la derecha tanto Argentina como chilena, están buscando romper con los esquemas de cooperación y estrategias conjuntas de defensa de los que hoy los países sudamericanos gozan.

 

El Gobierno de Argentina se enteró por primera vez de los nuevos desarrollos cuando se publicaron el 23 de agosto en el Boletín Oficial de Chile, relacionados con los espacios marítimos. «Esta medida tiene como objetivo proyectar la plataforma continental al este del meridiano 67º 16’0, lo que claramente no se ajusta al Tratado de Paz y Amistad firmado por ambos países en 1984», se lee en un comunicado difundido el sábado por la Cancillería.

 

Asimismo, destacó que “el límite exterior de la plataforma continental Argentina en esta zona se refleja en la Ley Nacional 27.557, aprobada el 4 de agosto de 2020 promulgó la ley relativa a Espacios Marítimos e Insulares, (que define las coordenadas del límite exterior de la plataforma continental Argentina e insular más allá de las 200 millas), la cual fue votada por unanimidad en ambas Cámaras del Congreso y promulgada el 24 de agosto del mismo año”.

 

Luego de la aprobación de esa ley, el gobierno chileno decidió promover algunos ajustes mediante notas diplomáticas, algo que solo exacerbó las diferencias entre los países vecinos.

 

El documento también señaló que “dijo que la ley no hace más que recoger en norma interna la oportuna presentación realizada por el Gobierno argentino sobre dicha área ante la Comisión de Límites de la Plataforma Continental (CLPC)”.

 

Esta presentación está totalmente en línea con el Tratado de Paz y Amistad y fue aprobada sin cuestionamiento por dicha Comisión para establecer un límite marítimo definitivo y obligatorio de acuerdo con la Convención de las Naciones Unidas sobre el Derecho del Mar. Ni la presentación ni la decisión de la Comisión fueron impugnadas por Chile”, explicó además la Cancillería Argentina.

 

Cabe recordar que en 2009, Argentina presentó un informe de ampliación de sus límites marítimos, el cual fue impugnado por Chile, pero en 2016 la Comisión de Límites de la Plataforma Continental convalidó la propuesta Argentina, que luego fue celebrada por el Gobierno encabezado por Mauricio Macri, ya que, entre otros aspectos, Naciones Unidas reconoció la polémica sobre la soberanía de las Islas Malvinas que mantiene nuestro país con Reino Unido.

 

La extensión marítima entre los dos países ha sido motivo de permanente conflicto desde fines del siglo XIX, pero tuvo su episodio más grave en 1978, cuando la dictadura militar que gobernó Argentina ordenó la invasión de las islas que estaban en disputa en esa vez, ubicado entre el Canal Beagle y el Cabo de Hornos.

 

El gobierno del entonces dictador Augusto Pinochet se dispuso a defenderse por medios armados, pero la intervención del Papa Juan Pablo II impidió la guerra e inició una serie de negociaciones que culminaron en 1984 con un Tratado de Paz y Amistad, que delimitó la soberanía de cada uno de los países.

 

Este miércoles, el canciller Solá habló ante el Senado sobre el conflicto y aseguró que «no hay otra manera de tomar esto que no sean negociaciones bilaterales o laudos en un tribunal internacional», mientras que el partido gobernante y la oposición acordaron emitir una declaración conjunta de rechazo.

 

Por su parte, el canciller chileno Allamand dijo “Chile valora muy positivamente la coincidencia que existe entre ambas Cancillerías en cuanto a que esta diferencia deberá ser resuelta a través del diálogo de acuerdo a la histórica hermandad de nuestros pueblos y el derecho internacional», resaltando el diálogo permanente entre ambos países, algo que definitivamente calma las aguas en medio de una tormenta política que se vive de ambos lados de la Cordillera: elecciones de medio término en Argentina y elecciones presidenciales en Chile.

Share:

Facebook
Twitter
LinkedIn
contacto

Escribinos por más información

info@mottme.com